lunes, 26 de abril de 2010

brujos y hechiceros

¿Para que sirven los economistas?
Parte 3
En las noticias diarias, se ve la mala leche. No se sabe si de quienes dan la información o de quienes hacen esas declaraciones. Que vamos a estar mejor este año, que el crecimiento va a ser de entre 4 y 5 por ciento. Que la renta se va a incrementar considerablemente, que el país va sobre ruedas, que todo esta perfecto, que las siembras están en su pleno apogeo, que el maíz, que el frijol, que las seguridad esta plena. En fin, es pura payasada.
Y donde están los economistas para aclarar que eso no puede ser cierto? Que la renta o el crecimiento no se puede dar mientras la pobreza subsista? Donde se esconden esos casi 40 millones de mexicanos que viven casi del aire que les da todos los días? Quien los esconde? Las cifras. Si bien decían que las estadísticas y los bikinis eran cosa parecida. Generalmente muestran cosas muy interesantes a simple vista, pero casi siempre ocultan la verdad de lo que hay detrás. Si no, observe un día en la playa a una mujer en bikini, y vera lo que le quiero decir.
Bueno, el caso es que los índices de crecimiento se manejan a como las declaraciones estén al día. Leía por ejemplo que la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, declaró que el índice del crecimiento en México, para 2010, crecería en un 3 por ciento. Al decir esto, la Comisión Económica para la América Latina (CEPAL) se está echando un trompo muy difícil de bailar. La definición simplista de crecimiento económico la dan algunos teóricos como aquel “incremento porcentual del producto bruto interno de una economía en un período de tiempo” generalmente un año.
Me acuerdo cuando estudiábamos la materia de Desarrollo, (Teoría económica de Desarrollo) impartida por el maestro José Luis Ceceña (+), hacia hincapié en cómo se confundían los términos de “Crecimiento” con los de “Desarrollo”. El decía que estadísticamente era muy agradable observar cómo el mentado crecimiento servía de rollo para dar atole con el dedo. Si, porque cuando se incrementaba dicho índice, se creía que ya “la hacia” el país en vías de desarrollo, o las terceras economías que nunca, óigalo y léalo usted, van a salir del hoyo por muchas causas y razones que ocuparíamos muchas páginas para explicarlas. Bueno, el caso es que decía el maestro Ceceña, que los políticos de los países tercermundistas jugaban con sus ciudadanos al engañarlos en las cifras, porque el sólo hecho de lograr un incremento en el valor del PIB, no significaba que había desarrollo. Que eso era otro rollo. Habrá desarrollo, cuando las rentas individuales realmente se incrementen, es decir, que haya menos pobres. Entonces, nos preguntamos ¿los incrementos en las rentas del PIB para donde van?. Para los bolsillos de los señores dueños de la riqueza nacional, entre otros, los potentados que tienen compañías que ganan mucho. Son pocos. No más del 5 por ciento de la población, quienes se quedan con esos incrementos del PIB. La población restante, es decir, el 95 por ciento, se queda como el chinito, “nomas milano”.
Y, ¿donde quedan esos economistas sesudos? Tras bambalinas. Sin poder hacer nada. Tengo compañeros que ahí están, tras los escritorios viendo como pasa el tiempo. Como la mayoría de los mexicanos que esperan que algún día, logren salir del hoyo.
LA CEPAL. Dice doña Alicia que al cierre de 2009, el organismo de Naciones Unidas estimaba que la economía mexicana crecería 3.5 por ciento este año, pero 'ahora creemos que el crecimiento será un poco más alto'. Fíjate nomas que fregona esta mujer. Esta señora había pronosticado a finales de 2009 que la economía de Latinoamérica registraría una contracción de 1.9 por ciento ese año, y vaticinó que en 2010 la región crecería 4.1 por ciento en promedio. Y aquí viene lo bueno: Bárcena, una bióloga y maestra en Administración Pública mexicana con larga trayectoria en el sistema de Naciones Unidas, dijo que ahora las expectativas de crecimiento son mejores, pero las cifras definitivas las divulgará la CEPAL el mes próximo. Échate ese trompo al uña. No es, tan siquiera, economista. Ahí esta el detalle, como dijera Cantinflas.
Datos del Banco Mundial señalan que el ingreso per cápita para el año 2008, se calculo en 9.98 dólares en una población equivalente a 106.350.434. Si consideramos ese incremento que dice doña Alicia, el ingreso per cápita sería para 2010 10.32 dólares. (Esto es ingreso promedio diario). El mismo banco Mundial señala que la tasa de incidencia de la pobreza, sobre la base nacional (% de la población) en 2004 fue del 47,0%. Este mismo banco Mundial preconiza el crecimiento del PIB en solamente 1.7 por ciento.
Bueno, el caso es que no se ponen de acuerdo en fijar un porciento de a como nos va a tocar el crecimiento. Por eso, si deberíamos crecer, pero para el norte, es decir, a para recuperar los territorios que nos quitaron los gringos en la mentada guerra de santana y explotar todas las riquezas naturales que tiene Texas, Nuevo México, Arizona y California y de paro hacer prisionero a ese Marshall de Mari copa para colgarlo en la plazuela de la Alhóndiga de Granaditas, ahí en Guanajuato. Eso si, como le vamos a hacer para recuperar esos territorios? Ah, eso no lo saben los economistas. Ellos solo plantean soluciones. (Escribió: Guillermo Millán. Mail: gmimoral@aol.com)